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EL ACOSO, LA HUMILLACIÓN Y LAS VEJACIONES DE CARÁCTER PROFESIONAL EN EL ÁMBITO DE LA INSTITUCIÓN POLICIAL.-

Cada vez son más las denuncias que se formulan o los casos que saltan a la luz sobre el padecimiento, aparentemente desproporcionado e injustificado, de algun@s funcionari@s en los Cuerpos Locales de Policía.

Examinados, fuera de mi ámbito profesional, varios de los casos denunciados por socios de Segrupol y otros funcionarios ajenos a esta Entidad, lo que puede parecer un hecho aleatorio y amparado en el caprichoso arbitrio de Jefes de Plantillas y otros mandos intermedios, no hace más que obedecer a unos patrones conductuales de victimario-víctima, que en su minuciosa observancia ofrecen datos significativos y valorables para el estudio y la prevención de este fenómeno que, desafortunadamente, se encuentra tan extendido, es tan poco comprendido desde la perspectiva judicial, tan difícil de acreditar y tan lesivo para aquellos funcionarios que lo padecen y que, además, se encuentran con la incomprensión y, en ocasiones el propio rechazo, de la mayoría de los miembros de su propia Plantilla.

Precisamente, su difícil acreditación, mediante pruebas en un proceso judicial, es el arma principal de la que se valen los usuarios de esta modalidad tan cobarde de implantar miedo y terror amparados con una equivocada debida disciplina jerárquica.

A todos aquellos policías que padecen esta situación, he querido dedicar este artículo, en el que, partiendo del más absoluto respeto a su intimidad, y en aras al desarrollo del ejercicio de mi derecho fundamental a la libertad de expresión, tras su largo y detallado estudio (acompañado de mi proyecto de investigación del año 2008, debidamente registrado), he llegado al establecimiento de unos sencillos patrones comunes, que pudieran ayudar a prevenir y actuar ante esta nueva pandemia:

PERFIL DEL VICTIMARIO

  • Persona de pocos amigos permanentes.
  • Muy variable en sus amistades.
  • Inestabilidad social y familiar (generalmente doble vida sin escrúpulos).
  • Incapaz de comprometerse con nadie por principios, moral o sentimientos, salvo que de ello obtenga un provecho.
  • Agonía en su afán de ascenso (sin importar las víctimas que deje por el camino).
  • Escaso espíritu de sacrificio (busca un fin e ingenia la forma –legal o ilegal-, -moral o inmoral- de conseguir un objetivo del modo más rápido).
  • Muy variable y poco previsible.
  • Frustración y alto nivel de rencor.
  • Escasa tolerancia a someterse a la disciplina (le gusta impartirla a su forma).
  • Incompetencia. Cualificación escasa o muy cuestionada para ocupar su cargo.
  • Manipulad@r.
  • Arrogante.
  • Cambios bruscos, frecuentes e injustificados de conducta (emocionalmente inestable).
  • Impulsivo.
  • Autoritario.
  • Complejos, sentimientos de inferioridad o grandiosidad.
  • Necesidad de someter, humillar y desprestigiar a todo aquel que pueda cuestionar su forma de organizar, tenga mejor preparación, acapare el respeto, admiración y/o afecto de una buena parte de la Plantilla o pueda suponer una rivalidad y amenaza en sus perspectivas de ascenso.
  • Encontrará un buen círculo de apoyo en sus adeptos de escasa competencia, habilidad y preparación, que muestren mayor sumisión y admiración hacia su gestión. Ellos formarán su primer círculo de confianza, recogerán el premio en forma de concurso oposición y se convertirán de este modo en sus fieles guardianes con deuda a pagar de forma indefinida, garantizando que nadie se acerque competencialmente a su “Señor”.
  • Ascensos cuestionados, arraigados o reprochados a familiaridades, amistades y/o recaudaciones políticas.
  • En el ámbito sexual (hombre hacia la mujer), utilizará a la mujer como su auténtico juguete o herramienta sin abandonar su familia, prolongando su relación de forma directamente proporcional a la resistencia ofrecida para conseguirla. Si tal resistencia fuese permanente, aumentará su potencial destructivo y humillante sobre ella, hasta que sucumba a sus deseos o (ante su gran dignidad e integridad) se vea obligada a cambiar su puesto de trabajo a otra Plantilla.

PERFIL VÍCTIMA 1

  • Alta cualificación y profesionalidad.
  • Destacad@ en la Plantilla.
  • Extrovertido. Admirad@ y/o envidiad@. “Don de gentes”.
  • Mucha personalidad (gran autoestima).
  • Crítico-constructivo.
  • Opuest@ al sistema oscuro de privilegios inmerecidos e injustificados. Gran espíritu de sacrificio.
  • Alto nivel de seguridad en sus actos.
  • Buenas y estables relaciones sociales y familiares.
  • Se muestra alegre en su trabajo (le gusta).
  • Muy preocupad@ por la formación (mucho interés).

PERFIL VÍCTIMA 2 (Víctima prioritaria de mandos intermedios)

  • Inseguridad.
  • Sin una personalidad propia definida.
  • Manipulable.
  • Sumisión.
  • Miedo, confusión.
  • Introvertid@.
  • Dependiente.
  • Ampara sin crítica cualquier actuación que provenga de sus superiores.
  • Grupo reducido de amistades.
  • No reactivo a la ilegalidad.

ACTUACIONES DESTACABLES

  • Engaño.
  • Aislamiento.
  • Acceso a todas las peticiones iniciales para ir limitándolas poco a poco, hasta llegar a privar de derechos a su víctima (“enseña”: “Los suyos viven bien”).
  • Imposibilidad de ascenso profesional (la memoria profesional y/o los supuestos prácticos con la tolerancia subjetiva que ampara su corrección le darán “mano legal” para imposibilitar la superación de esta prueba, sin entrar a valorar la posibilidad de conocer de antemano algún opositor el ejercicio a desarrollar.
  • Cambio de turno, cuadrante y/o compañeros de forma injustificada y forzosa.
  • Imposibilidad de formar parte de los destinos más atractivos.
  • Puestos poco valorados: “Para castigados”.
  • Permisibilidad en comentarios capciosos, injustificados y/o falsos sobre sus víctimas, fomentando su difusión en la Plantilla.
  • Falta de premios, reconocimientos o recompensas en actuaciones destacadas y meritorias.
  • En el campo sexual, mostrará su autoridad e importancia en la institución, efectuará la corte a la mujer, de forma lenta pero sistemática, la mostrará el castigo si no humilla a sus pretensiones, que aumentará progresivamente, hasta que consiga su confusión psicológica, cambiando el dolor y sufrimiento que padece por la de la apreciación de una figura que ofrece seguridad, atractiva e ideal y con la que terminarían todos sus problemas laborales. Después de conseguir su objetivo, perderá  (antes o después) su atracción por esa figura que le fue inaccesible, para buscar otra. No hay que olvidar que esto no se trata de un sentimiento sino de un patrón conductual.

Podría y debería ser más extenso este artículo, en aspectos referentes a la detección de este fenómeno, su prevención, su actuación, técnicas de investigación (seguimientos y obtención de pruebas), diagnóstico y tratamiento clínico y, lo más importante a nuestros efectos, el planteamiento de las medidas legales, la personación judicial y sus efectos. Por ello, no doy por cerrada esta pequeña presentación que pienso será objeto en un futuro de un estudio más exhaustivo y especializado por las distintas áreas que se ven implicadas en esta creciente problemática de origen laboral.

A todos esos compañeros, debo transmitirles mi más absoluta comprensión, respeto, solidaridad y apoyo en la oposición a estas conductas tan reprochables y repulsivas, con esta pequeña aportación que espero pueda contribuir a su prevención, detección, tratamiento, denuncia y una lejana erradicación.

Debemos considerar que al igual que las primeras políticas tendentes a detectar y luchar contra la violencia en el ámbito familiar obtuvieron todo tipo de críticas, por entender que se trataban de una intromisión en el ámbito privado de una relación familiar y, a día de hoy hemos superado esas difíciles barreras, considerando la violencia en el ámbito familiar una problemática pública, tanto sociológica como jurídicamente, no me cabe ninguna duda de que algún día el acoso en las relaciones profesionales y en particular el existente en las Plantillas de Policías Locales, entendido en todo su amplio sentido (verbal, sexual, laboral, físico…), será debidamente entendido y tratado, dejando de padecer, paradójicamente, sus efectos las víctimas, para ocupar el primer banco de las salas judiciales sus verdugos.

 SM.1.JMPG

3 comentarios para “EL ACOSO, LA HUMILLACIÓN Y LAS VEJACIONES DE CARÁCTER PROFESIONAL EN EL ÁMBITO DE LA INSTITUCIÓN POLICIAL.-”

  • SP.151.SCI:

    Como siempre, un artículo estupendo, cada vez te superas más!. El estudio al qué heces referencia tiene que ser espectacular, y como no podía ser de otra forma, no lo puede hacer nadie más que gente altamente cualificada como tú. Del contenido del mismo, es una pena que pasen estos hechos, pero a ver si se nos empieza a valorar nuestro trabajo y cualificación, hasta que no pase eso, seguirá habiendo personajes con galones, normalmente regalados por favores, que nos harán nuestro trabajo menos llevadero, es mi opinión. Enhorabuena por el artículo. Un saludo.

  • SP.172.RGC:

    Un artículo real como la vida misma. La realidad, que los perfiles son 100% reales. Enhorabuena por el artículo.

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